El estudio de la salud desde un enfoque de curso de vida se entiende como el marco conceptual que permite comprender cómo múltiples determinantes de la salud interactúan a lo largo de la vida y entre generaciones para producir condiciones de salud.
El aumento de las desigualdades sociales entre regiones, países y estratos ha puesto el asunto de las inequidades en salud en primer plano, dando como resultado la expresión de gradiente de salud que trata sobre que las condiciones de salud no sólo son diferentes entre los grupos más pobres y el resto de la sociedad, sino también que en todas las sociedades la salud, y sobre todo la prevalencia de todas las enfermedades crónicas y agudas, tiene la misma forma que la estructura social; es decir, a medida que se baja un peldaño en la escalera social, aumenta la prevalencia de casi todas las enfermedades y problemas de salud y esta la inequidad nos afecta a todos.
Esta perspectiva analiza cómo el contexto, no sólo el social, sino también el medio ambiente físico, interactúa con la biología y cómo los individuos “encarnan”, es decir, expresan en su cuerpo aspectos del contexto en que viven y trabajan. Ese proceso se le conoce como “estilos de vida colectivos”, entendiendo que los estilos de vida no son decisiones individuales, sino conductas influenciadas por las oportunidades definidas por el medio social en que las personas viven.
Finalmente destaca la importancia de considerar el factor tiempo para entender los vínculos causales entre la exposición a un riesgo como la pobreza o la desnutrición y los resultados en materia de salud, ya sea en la vida de una persona, a través de varias generaciones o en tendencias de las enfermedades en las poblaciones.
Existen diversos puntos críticos del curso de vida y se clasifican en dos etapas:
Concepción- Adolescencia
-Desarrollo embrio-fetal.
-Nacimiento.
-Crecimiento y desarrollo temprano.
-Entrada al sistema educativo.
-Salida del hogar.
- Establecimiento de relaciones sociales y sexuales.
Adultez-Vejez
-Entrada de mercado del trabajo.
-Pérdida o inseguridad en el trabajo.
-Paternidad.
-Episodios de enfermedad.
-Retiro del mercado de trabajo (jubilación).
-Morbilidad crónica.
-Pérdida de la independencia total.
En conclusión los determinantes sociales operan de manera diferenciada en las diferentes etapas de la vida de las personas: infancia, adolescencia y adultez, y pueden llegar a afectar la salud inmediatamente o en momentos posteriores. El reto es empezar a conocer las particularidades de nuestras inequidades en salud y sus determinantes, y buscar estrategias para reducirlas o modificarlas en pro a la salud de la población.

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