El derecho a la salud es un principio que entraña libertades y derechos, tanto individuales como colectivos. Estos son: tener la capacidad de controlar tanto la propia salud así como de su cuerpo, la libertad sexual y genésica, el derecho a no padecer injerencias, no ser sometido a torturas, tratamientos o experimentos médicos no consensuales, entre otros.
También figura el derecho a tener acceso a un sistema de protección de la salud, que brinde a las personas la igualdad de oportunidades para disfrutar del más alto nivel posible de salud. Dicho de otra manera: es la serie de normas y principios que buscan llevar al disfrute de toda una gama de facilidades, bienes, servicios y condiciones necesarias para alcanzar el más alto nivel posible de salud.
Mientras que el derecho inclusivo no sólo abarca la atención de salud oportuna y apropiada, sino que también a los factores determinantes de la salud primordiales de la salud, tales como: el acceso al agua limpia potable, a las condiciones sanitarias funcionales, el suministro adecuado de alimentos sanos que permitan una nutrición conveniente; se consideran también el tener una vivienda digna, a condiciones laborales y medioambientales sanas, el acceso a la educación así como obtener información sobre cuestiones relacionadas con la salud, incluidas tanto la salud sexual y como la reproductiva.
La diferencia entre los derechos humanos y las garantías individuales es que estas últimas son expresiones concretas que van a permitir que efectivamente los derechos humanos puedan ser respetados, apelando al marco jurídico de cada país.
Los principios de los derechos humanos son:
- Universalidad.
- Interdependencia.
- Indivisibilidad.
- Obligatoriedad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario